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miércoles, junio 26, 2013

Niños emprendedores

Ser funcionario o conseguir un trabajo fijo es todavía el objetivo de muchos jóvenes que están estudiando. Cambiar esta mentalidad para que vean el emprendimiento como una opción laboral en su futuro. La Ley de Emprendedores que se aprobó hace unas semanas introducirá asignaturas, tanto en la enseñanza primaria como secundaria y universitaria, para que los alumnos adquieran las competencias y habilidades básicas del emprendedor.

Pequeños emprendedores: EEUU versus España

La formación para emprendedores no sólo debe limitarse a una asignatura, es una actitud ante la vida, una forma de ver el mundo. De ahí que si desde que nacemos nos inculcan todos estos valores, es posible que finalmente acabemos siendo nuestros propios jefes.
En Estados Unidos, por ejemplo, es típico encontrar a niños con pequeños puestos ambulantes vendiendo refrescos, paseando perros o repartiendo periódicos. De hecho, según un estudio realizado por la compañía Gallup, el 40% de los niños estadounidenses están interesados en crear un proyecto en el futuro. 
En comparación con los niños españoles, las preferencias profesionales cambian. A la mayoría les gustaría ser futbolistas, profesores, ingenieros, médicos o incluso pilotos de Fórmula 1. Así se desprende de una encuesta de la Fundación Adecco, en la que queda reflejada el peso de profesiones famosas o relacionadas con el entorno directo del niño y el poco interés que despierta entre ellos la opción de ser sus propios jefes.
No obstante, en España se empieza a impulsar la actividad emprendedora entre los pequeños con programas como Iniciador Kids, un campamento organizado por la Fundación Iniciador dirigido a niños entre 8 y 13 años que aprenden a trabajar en equipo, a encontrar soluciones, a poner en práctica sus ideas…

¿Cómo le inculcamos los valores del emprendimiento?

Para que un niño entienda de verdad en qué consiste emprender, lo mejor será que lo aprenda realizando alguna actividad que le divierta y suponga un reto para él. Al concluirla, comprobará qué puede conseguir y cuáles son las ventajas de haber hecho ese trabajo.
De este modo, algunas pautas a tener en cuenta para enseñarles a emprender serían las siguientes:
-      Actividad. En las escuelas, en sus casas… la mayoría de los niños asume un rol pasivo en la actualidad fruto de un sentimiento de protección por parte de la familia o el profesorado. Se deben intercambiar los papeles y escuchar también sus opiniones y apostar por un modelo de aprendizaje práctico y bidireccional.
-      Marcar un objetivo. Si les definimos una acción a realizar y les ponemos unas metas, la motivación y el esfuerzo aumentan. Es bueno ofrecerles una recompensa si consiguen llegar a ese objetivo, aunque hay que inculcarles que lo importante es el trabajo, no el premio final.
-      Creatividad. Si por algo se caracterizan los niños es por su imaginación.  Plantearles retos para que intenten resolverlos y consigan una respuesta por ellos mimos es mejor que ayudarles ante cualquier problema que tengan.
-      Sentimiento de equipo. Aunque un emprendedor debe liderar un proyecto, sin el resto del equipo no podría salir adelante. Los niños deben saber trabajar en equipo, compartir tareas y aprender los unos de los otros.
-      Pérdida del miedo al error. Equivocarse no es negativo. Deben ver los errores como algo positivo de lo que pueden aprender para no cometerlos más.

Éstas son otras recomendaciones que el emprendedor Cameron Herold da para intentar fomentar el espíritu emprendedor, casi desde la cuna:



La autora de este artículo es Judit Izquierdo, responsable de marketing y comunicación en IEBS, la Escuela de Negocios de la Innovación y los Emprendedores.

lunes, junio 17, 2013

Abrir un negocio en 10 días

«Las economías más fuertes son las que tienen mayores niveles de emprendimiento» y en ellas «coincide» que existe una «valoración» del empresario y un marco «flexible» para él. Y a ese carro de cabeza es al que pretende sumarse Castilla y León con la Ley de estímulo a la creación de empresas, aprobada ayer por las Cortes con el respaldo de PP, PSOE y UPL y sólo el rechazo de IU, que tachó de «ideológico» el texto. Una norma que pretende «establecer medidas» de «impacto positivo» para la creación de empresas, a la vez que «mejorar la estabilidad» de las de nueva creación, según destacó el consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, quien resaltó la oportunidad en estos momentos de crisis de una ley en la que «se pone en valor» al emprendedor, ya que «no sólo crea» la «mayor parte» del empleo, sino que este colectivo es «determinante» para el crecimiento y la innovación.
Pequeñas y medianas empresas, autónomos, empresas familiares y de economía social, aquellas vinculadas al desarrollo de conocimiento y las instaladas en el medio rural son objetivos prioritarios de la ley, que «supone un avance cualitativo» en las relaciones entre la administración y los emprendedores» y nace «acorde» a la situación y demandas sociales.
Y en esa nueva relación entre administración y emprendedores destaca la agilización de los plazos. La ley pretende acabar con esa tramitación eterna y llena de papeleos y que no sea necesario esperar meses para poder poner en marcha el negocio en mente. La «simplificación» lleva a «suprimir trabas administrativas innecesarias», la declaración responsable podrá sustituir a ciertos documentos a la vez que se «potencia» la teletramitación y se impone el modelo de solicitud única. Todo para dar «mayores facilidades», destacó Villanueva, quien apuntó que los expedientes de creación de empresas tendrán «preferencia» en la tramitación. Al final, el plazo para la respuesta no podrá superar los tres meses y, además, se crea la licencia provisional que permitirá, tras presentar una declaración responsable, abrir el negocio en diez días, pendiente de la autorización definitiva posterior.
El otro pilar sobre el que se sustenta es la educación, de modo que se «sensibilizará y promoverá» el espíritu emprendedor desde los primeros niveles, ya que es el que «crea futuros emprendedores». Además, se «aumentará» el impacto en la universidad y en la formación profesional.
Precisamente José María González (IU) criticó la «cara ideológica» que supone introducir el espíritu emprendedor desde la escuela, ya que, «quieren la gota que va amansando la mente de los niños para generar emprendedores y empresarios amparándose en la ética luterana». Sin embargo, tanto PP como PSOE rechazaron ese argumento. «Educar para el emprendimiento es esencial para crear una sólida cultura empresarial», le replicó la popular Rosa Cuesta.

«Marco favorable»

Medidas de apoyo a los emprendedores articuladas en torno a un sistema integral o la creación de la figura del agente de acompañamiento como tutor son otras de las novedades del texto, en el que se aboga por la «coordinación» de las políticas y servicios a los emprendedores desde todos los departamentos de la Junta y las instituciones privadas.  Fuente: ABC Castilla y León

lunes, junio 10, 2013

Emprendedores incomprendidos

El emprendedor social es visto como un «bicho raro» en el ecosistema empresarial. 
Para muchas organizaciones, empresas, inversores y hasta para el propio Estado no está claro qué es el emprendedurismo de ese tipo, razón por la que sus impulsores tienen dificultades para sostener sus proyectos.
En una definición rápida, los emprendedores sociales aseguran que sus iniciativas son la combinación de la ONG y la empresa tradicional. Se propone una solución alternativa para un problema macro (la energía, la salud, la educación, el trabajo), desarrollando un modelo de negocios que busca generar impacto en la sociedad y ser sustentable.
Este fenómeno se ha constituido en un cuarto pilar (con el ámbito privado, el ámbito público y la sociedad civil como los otros tres), y se presenta como otra alternativa a la clásica filantropía o la más reciente Responsabilidad Social Empresaria (RSE) practicada por las compañías.
Quienes encabezan proyectos de este tipo  enfrentan la desconfianza o la incomprensión de otros interlocutores que no saben de qué se trata. Incluso, la legislación no tiene una figura jurídica que reconozca a un emprendimiento que no sea o una ONG o una empresa tradicional, 
Ese desconocimiento, la falta de una red de contactos local y que los emprendimientos no generen un retorno económico inmediato «dificultan la incubación de los proyectos» de matriz social.
Generalmente, los emprendedores suelen recibir una mirada descreída de «gente que dice dónde está el negocio» en eso o «por qué no son una ONG» La respuesta de los protagonistas es que su foco no está puesto exclusivamente en la ganancia económica.
Valentina Quagliotti, fundadora de la productora audiovisual Ikusi, indica que el emprendedor es visto sólo desde una perspectiva de lucro y no como alguien que puede albergar simultáneamente un interés social para su proyecto.
Ikusi (que significa ver en vasco) nació como un trabajo final de facultad pero con el tiempo se convirtió en un proyecto de vida. El rol social de la productora está «en contar historias reales de personas que se benefician de organizaciones civiles con el fin de hacer visibles a esas organizaciones y motivar a hacer cosas al público» por su comunidad.
En su opinión, «el problema que tenemos es que no se termina de entender qué es el emprendedurismo social porque es algo nuevo». Eso repercute en la falta de fondos y apoyos para este tipo de proyectos.
Uno de los apoyos que se reclaman es el del Estado, por ejemplo, a través de licitaciones que consideren la propuesta de los emprendimientos sociales y el valor agregado de su oferta. En realidad, se trata más que vender un producto o servicio; «estás vendiendo un proyecto». Fuente : Redacción El País en Uruguay.

domingo, junio 02, 2013

Emprendedores desde la escuela

Originales pendientes, pulseras, broches, carteras o marcapáginas.... Realizados artesanalmente, con materiales reciclados o con técnicas sencillas y llenas de creatividad. Son los pequeños productos que venden las cooperativas "Ponquincalla" del centro Príncipe Felipe, y "Galontendiña", del colegio Barcelos.
Recibieron el oportuno permiso de venta de las autoridades y ayer instalaron sus puestos en la plaza de Ourense, donde se ocuparon de la venta, las explicaciones al público etc.
Se trata de una actividad del proyecto "Emprender na miña escola Eme-Cooperanova", que desarrolló durante este curso la Diputación en diferentes centros de la provincia, un programa que consiste en la creación y gestión de una cooperativa escolar.
El objetivo, que los niños y jóvenes adquieran "hábitos y comportamientos emprendedores", señalan los responsables del programa educativo, así como facilitar su integración social y desarrollar competencias relacionadas, por ejemplo, con la comunicación lingüística, la iniciativa personal, competencia cultural, artística, social, la autonomía etc.
Los estudiantes emplearon la mañana en mostrar en sus puestos de venta los trabajos realizados durante este curso académico, varios meses en los que "además de la fabricación realizaron tareas de etiquetado, envasado, organización y diseño del punto de venta así como política de precios", añaden las mismas fuentes.
Entre los clientes que recibieron ayer los escolares, la diputada provincial Ana Isabel Reboredo o el jefe territorial de la Consellería de Educación, César Pérez Ares. Como ellos, decenas de pontevedreses y turistas contemplaron en los puestos los especiales trabajos de estos jóvenes emprendedores. Fuente: Faro de Vigo