CURSO PARA EMPRENDEDORES

Curso de creación y gestión de empresas. Rellena el formulario y recibe información GRATIS ¡ CLIC AQUÍ ¡

viernes, septiembre 30, 2011

Ideas brillantes que buscan mecenas


En el mundo empresarial, no basta con tener una buena idea. Para desarrollar cualquier proyecto hace falta dinero y, en muchos casos, hay que lograr financiación. Este fue ayer el objetivo de los 100 emprendedores que asistieron a la I Feria de Ideas de Zaragoza, que también contó con la presencia de 58 inversores. La Azucarera, sede de Zaragoza Activa, acogió esta original cita bajo el lema 'Conecta tu idea'. El encuentro trató así de conectar el ingenio de muchos  jóvenes con la posibilidad de lograr los fondos necesarios para hacer realidad sus propuestas. Un buen puñado de expertos ofreció sus mejores consejos a estos futuros empresarios cuyos proyectos se encuentran todavía en fase semilla, y aún están por germinar. La feria contó con ponentes de la talla de Carlos Blanco, fundador del GrupoITnet, que lanzó unas cuantas pautas para conseguir financiación en tiempos de crisis. Además, Zaragoza Activa concedió el premio de su Semillero de Ideas, que fue para  Laura Carrera y su proyecto 'Flores en la mesa'.
CON LA CRISIS HAY QUE AGUDIZAREL INGENIO
Falta de financiación 
Los bancos han frenado la financiación a los emprendedores por la crisis, por lo que es necesario contar con ideas brillantes para captar inversores.
Lo que más crece es el comercio electrónico
En el campo de internet, lo que más crece actualmente es el comercio electrónico y los 'social games'.
Ellos lo pasan mal
Los emprendedores con ideas menos atractivas, que antes de la crisis podían contar con financiación, se enfrentan ahora a un panorama mucho más selectivo.
Buscar la oportunidad en época de vacas flacas
Los expertos aseguran que durante una época de crisis siempre hay oportunidades de negocio.
Vía: que.es

sábado, septiembre 24, 2011

El outsourcing es más que reducción de costes

En estas épocas de crisis y turbulencia financiera, muchas empresas tienden a considerar el outsourcing como una opción viable para disminuir costos.  Si bien es válida esta aseveración, hay muchas otras razones estratégicas por las que el outsourcing debería ser adoptado por las empresas, algunas de ellas son:
Reducción de costos directos e indirectos.  
A través del outsourcing es factible reducir costos que están asociados principalmente con la operación y ejecución de funciones tales como: mano de obra, procesos de manejo de materiales, administración de sistemas de información, infraestructura de servicio a clientes, entre otros. 
Menor inversión.
El outsourcing representa la oportunidad de aprovechar las inversiones en infraestructura que han hecho otras empresas, reduciendo así las inversiones propias lo que libera recursos para ser aplicados a otra parte de la cadena de valor.
Cambio de costo fijo a variable.
Representa la ventaja de asociar el costo a métricas de productividad, con lo que se evita tener recursos ociososque son comunes en períodos de baja actividad.
Enfocarse en el negocio
Facilita orientar los recursos humanos y tecnológicos a tareas estratégicas y relacionadas directamente con la naturaleza y razón de ser del negocio.
Aumento en la capacidad productiva.
Permite estar en condiciones de atender demandas extraordinarias del mercado pero sin aumentar estructura y/o infraestructura.
Ventaja competitiva.
Además de orientar recursos de manera más eficiente, se tiene en el outsourcing acceso a mejores prácticas y tecnologías que las empresas con experiencia ofrecen.
Estabilidad y solidez.
En ciertas funciones clave, depender de los servicios de un tercero que sea experto garantiza la continua actualización de infraestructura y entrenamiento que se requiere para mantener los niveles de servicio que el mercado demanda.
Mayor flexibilidad.
Partiendo de la base que se debe eligir a la empresa proveedora de servicios que tenga las mejores capacidades operativas y que otorgue un servicio de calidad se asume que es posible implementar mejoras y nuevos procesos que permitan responder a nuevas necesidades de negocio.
Menores tiempos de ejecución.
Se logran a base de plataformas tecnológicas eficientes y recurso humano calificado.
Ingresos incrementales.
Son resultado de eficiencias operativas, mayor oferta de servicios, capacidad de respuesta a demanda incremental, mejor calidad en el servicio y la posibilidad de acceder a otros mercados. 
Para tomar una buena decisión, estos beneficios deberán de contrastarse con el costo que implica el outsourcing.  Muchas veces se tiende a hacer una evaluación limitada al considerar únicamente el pago que se hará a la empresa que preste el servicio, sin embargo, es de suma importancia identificar los costos de manera integral ya que también hay impactos financieros asociados a la administración, operación y funcionamiento en remoto del outsourcing. 
Otro aspecto importante que se debe considerar es el impacto de la transición en el servicio ya que la calidad que puede verse afectada durante la curva de aprendizaje.   Resulta clave el proceso de selección del proveedor, así como evaluar los riesgos en la operación, calidad, costo incremental y la potencial pérdida de control. 
Un factor adicional a considerar es la pérdida de experiencia en la ejecución y administración de los  procesos que se van a dejar al outsourcing, lo que se vuelve crítico en caso de terminación de contrato, por lo que es necesario preparar un plan de contingencia.
De acuerdo con lo expuesto por Nari Kannan, experto en outsourcing de tecnología, la mejor forma de mitigar los riesgos es asegurarse de establecer métricas adecuadas que son útiles tanto para la calificación del proveedor como para establecer los niveles de servicio. 
Algunos de los elementos a evaluar en el aspecto del personal de la empresa proveedora son: indicadores de ausentismo, políticas de entrenamiento y nivel de rotación de sus empleados.  En cuanto a tecnología, básicamente hay que observar los niveles de servicio en disponibilidad de la red, de los sistemas y las aplicaciones.  Por último, en términos de procesos hay aspectos cualitativos como indicadores de satisfacción del cliente y cuantitativos como son efectividad (ventas, volumen, etc.) y eficiencia (tiempos de respuesta).
Al final, resulta clave la firma de un contrato sólido que considere claramente los niveles de servicio y confidencialidad que serán respaldo de la operación, así como establecer un sistema de monitoreo continuo que evalúe la efectividad del outsourcing y garantice que cumpla con los objetivos y beneficios por los que se estableció.
Fuente: Juan Carlos Bribiesca. CNN Expansion

domingo, septiembre 18, 2011

Empresa en el aula


Incluimos como novedad metodológica un libro de texto de la Editorial McGrawhill para un nuevo módulo denominado "Empresa en el aula" del ciclo formativo de Grado Medio "Gestión Administrativa" pero que por su brillantez didáctica puede extenderse a otras áreas, cursos y ciclos que tengan que incluir la simulación de empresas en su metodología de aprendizaje.

Nos referimos a la futura asignatura optativa de 4º de ESO relacionada con Iniciativa emprendedora , a la optativa de 2º Bachillerato  denominada "Fundamentos de Administración y Gestión" y módulos de otros ciclos formativos con contenidos curriculares sobre iniciativa empresarial.


  En este libro sus autoras , María Eugenia Madorrán y Mercedes Molins, reproducen un juego de rol en Un juego de rol en el que alumnos y profesor «juegan» como si trabajarán en una empresa.

  Se reproduce el trabajo de una oficina administrativa, en el que los alumnos trabajan organizados en grupos cooperativos y  trabajan por departamentos de forma simultanea. Los grupos rotan de manera que todos los alumnos pasan por todos los departamentos consiguiendo una visión global del funcionamiento de la empresa.

Más información sobre ficha del libro así como del material complementario (Libro digital, guía didáctica digital, generador de exámenes y vídeos con actividades que permiten trabajarlos en:
http://www.mcgraw-hill.es/html/8448175603.html

sábado, septiembre 17, 2011

Emprendedores con acento inglés

Más de 400 millones de personas en todo el mundo tienen el inglés como primer idioma, lo hablan aproximadamente otros 1.000 millones y se calcula que 2.000 millones más lo están aprendiendo en este momento. Pontevedra no es una excepción en este mundo globalizado. Cada vez es más creciente el interés que ponen padres y alumnos al seleccionar colegios que ofrezcan una enseñanza bilingüe o plurilingüe y, como actividad extraescolar, el aprendizaje del inglés es la más recurrente. Julien Michel Roger Petit, afincado en Londres desde los 2 años, y Roger Stewart, natural de Birmingham, ahora ambos pontevedreses de adopción, son dos teachers emprendedores que han decidido dar un paso en sus carreras y convertirse en empresarios, creando en esta ciudad un nuevo centro de enseñanza dedicado exclusivamente al inglés.
La inauguración de Ponte English se convirtió ayer en todo en un acontecimiento social y los numerosos invitados disfrutaron de un opening party con menú internacional. Y es que para animarse a introducirse en este idioma imprescindible, qué mejor que la gastronomía británica, irlandesa, australiana y estadounidense.
Ponte English nace con un concepto renovado de la enseñanza del inglés y estos teachers ofrecen clases teóricas y de conversación a gente de cualquier edad y nivel. «Solo se necesita un requisito: querer aprender», señalan. La escuela cuenta con dos locales. El primero de ellos está en el centro de Pontevedra, en la calle Germán Adrio número 4, donde se imparten las clases teóricas y prácticas del día a día, con grupos reducidos y organizados según nivel, una sala chat informal para conversación y un aula infantil adaptada para niños de 3 años en adelante, de los que se ocupa la estadounidense Christina Caballero. El segundo local es la Casa do Curraliño, situada en Rebón, Moraña. Una casa rural, dirigida por la australiana Anna Brackenridge, donde se harán las inmersiones al inglés para grupos y empresas que deseen tener cursos intensivos del idioma anglosajón en un entorno relajado. Vía: La Voz de Galicia

miércoles, septiembre 14, 2011

El emprendedor y el valor del fracaso


Un emprendedor que empieza tiene ante sí muchísimos obstáculos que deberá superar: incomprensión por parte de su entorno, falta de financiación, economía en crisis... Y hay algo que le puede incluso bloquear: el miedo al fracaso.
Y es que vivimos en una sociedad que no perdona. Cuando alguien comenta a sus amigos que va a crear una empresa, muchos se ríen de él y el resto piensa que va a fracasar. Si el negocio no sale adelante, se dará una circunstancia muy triste: algunos casi se alegrarán del cierre, porque claro, 'ya lo decía yo'. Y, desde ese momento, el emprendedor ya quedará marcado. Un fracasado, un perdedor. ¿Quién quiere tener cerca a alguien así? Un empresario ya es una de las figuras peor valoradas de la sociedad, tristemente. Así que un empresario que ha fracasado... lo peor de lo peor.
Curiosamente, en Estados Unidos, un país muy emprendedor, donde se valora a quien crea negocios, a los empresarios, el fracaso está bien visto. Fracasar es duro, pero es una grandísima experiencia para crear la siguiente empresa. Es bastante lógico: en una segunda 'aventura', las probabilidades de fracasar serán mucho menores, y es por ello que, al otro lado del charco, hay inversores y empresas de capital riesgo que valoran mucho a quien ya ha fracasado, e incluso no invierten en quien no tenga una mala experiencia en su currículum.
Muchísimos emprendedores hemos fracasado en nuestro primer intento. Sí, es una faena, es duro. En ese momento no nos damos cuenta, pero más adelante comprobamos lo importante que fue aquella experiencia y cuánto nos ha podido ayudar a tener éxito en la siguiente.
Cuando aquí nadie quiere al emprendedor que ha fracasado, en USA incluso lo buscan, pensando: 'Ya perdió su dinero o el de otro y aprendió, por lo que ahora me hará ganar.' Es el gran valor del fracaso: la mejor experiencia.
Eneko Knörr es fundador de Ideateca. Vía. El economista

miércoles, septiembre 07, 2011

Buscando emprendedores

Hay rasgos que distinguen a un joven emprendedor: afán por el esfuerzo, ilusión ante un reto, osadía frente al riesgo. Es el caso de Francisco Javier Campos y Rubén Blanco. Su empresa Mobilendo, con sede en Valencia, ha creado 18 aplicaciones para «smartphones». Han trabajado para Android, Windows Phone y iPhone, entre otros. Tras la aprobación de la ley antitabaco, crearon una aplicación de móvil que ayudaba al usuario a dejar de fumar, y también idearon otra que informa al conductor sobre dónde puede encontrar la gasolina más barata.


«Nuestra filosofía es crear aplicaciones útiles», dice Francisco Javier, ingeniero informático. «Cosas que enriquezcan la vida. Es algo que tenemos asumido en Mobilendo», añade. Por su formación, Francisco Javier y su socio tenían muchos interrogantes en lo que se refiere a la formación de una empresa. Sin embargo, encontraron respuestas gracias al programa Yuzz de la Fundación Banesto. «Recibimos mucha formación: cómo llevar la contabilidad, encontrar fuentes de financiación...», dice este empresario.
Pero, ¿qué es Yuzz? «Es un proyecto de fomento del talento», afirma el director general de la Fundación Banesto, Francesc Fajula. «En España hay ayudas a los emprendedores, pero no se ha producido un cambio cultural. Y el sistema educativo busca fomentar ese espíritu emprendedor, pero va más lento», añade.
Gran crecimiento
Desde 2009, la fundación, con la colaboración de ayuntamientos, diputaciones, cámaras de comercio y parques tecnológicos, ha impulsado esta iniciativa dirigida a jóvenes emprendedores con ideas de negocio de base tecnológica. Por aquel entonces partió de Madrid y Barcelona. Ahora, los centros Yuzz están implantados en veinte ciudades y cuentan con la asistencia de más de 400 jóvenes con sus proyectos bajo el brazo. ¿Los requisitos para participar? Tener entre 18 y 30 años y no necesariamente mostrar un expediente académico deslumbrante. «Puede no ser un genio a nivel de notas. Priorizamos la capacidad de comunicación, los valores y el esfuerzo», afirma Fajula.
Durante seis meses, la formación que reciben estos chicos es integral. «Han contado con el apoyo de tutores en lo relativo al plan de negocios; una parte del «coaching» y apoyo personal, y luego reciben el consejo de profesionales que dominan la gestión de recursos humanos y de marca, así como el uso de redes sociales con fines empresariales». Las doce mejores ideas son premiadas con un viaje a Silicon Valley, la meca de la tecnología. El mejor proyecto empresarial es recompensado con 10.000 euros para poner en marcha el negocio. Iniciativas como la de la Fundación Banesto dejan en evidencia un hecho: «La cultura del riesgo no es muy inherente a nuestra sociedad. Es más propio de la sociedad anglosajona», dice Fajula.
 «Cuando estuvimos en Silicon Valley, vimos que la mentalidad es diferente», dice Francisco Javier. «Allí, si das muchas explicaciones del proyecto, piensan que hay gato encerrado. Aquí, te entrevistan en LA RAZÓN, por ejemplo», añade.
De la misma opinión es Álex Jiménez. Junto a su socio, Jon Marín, ganaron el programa Yuzz de Barcelona gracias a su proyecto Nutcreatives. Este mes se constituirán como empresa, pero ya tienen trabajo de sobra. «No paran de salir encargos», dice Álex, de 28 años. Estos jóvenes se dedican a diseñar mobiliario sostenible de uso urbano y doméstico. Así, han diseñado bancos adaptándolos a la capacidad de producción de la empresa que los elabora y han sustituido la madera por plástico reciclado. Su elaboración corre a cargo de chicos de escuelas-talleres, que gozan así de una oportunidad laboral.
«Hay de todo entre los jóvenes. Algunos buscan ser asalariados o funcionarios. Optan por la seguridad y la tranquilidad. Pero el programa Yuzz demuestra que hay gente con ganas de tirar del carro», dice Álex. Por eso, este ingeniero en diseño industrial y Jon, ambientólogo, sumaron fuerzas. «Siempre he querido llevar la sartén por el mango». De hecho, prefiere trabajar 20 horas al día en su proyecto que ocho en el de otro.
Jaime Sendra, ganador del programa en Cantabria, también tiene pensado labrarse su propio futuro profesional. Se hizo con la distinción gracias a la creación de Gawin, una plataforma web de publicidad eficiente. «El usuario se metería en nuestra web y encontraría una serie de anuncios de empresas que redactaríamos nosotros. Después, se les hace una serie de preguntas sobre lo que han leído y, si aciertan, pueden ganar premios como ordenadores, móviles, etc.», explica Jaime, de 20 años. Dice que ha aprendido más gracias a Yuzz que en la carrera de Administración de Empresas. «Me dejé algunas asignaturas para volcarme en Yuzz», confiesa. Entre esas enseñanzas, ha comprendido que no hay que tener miedo al fracaso. De nuevo, el caso de EE UU es paradigmático: «Allí valoran positivamente que fracases las primeras veces; eso significa que la próxima vez te puede salir bien», señala. Porque, como le dijo un compañero del programa, «en España la educación está enfocada a aprender, pero no a emprender. Salimos muy preparados, pero sin poner esos conocimientos en práctica».
«Si comparas el sistema educativo español con el norteamericano, encuentras que este último es más flojo en conocimientos, pero el nuestro no tiene formación en habilidades», dice Fajula. Hablar en público, tener confianza en sí mismos, saber «venderse»... «No es que sean mejores que nosotros, pero desde muy pequeños, los americanos lo llevan en su ADN», añade.


Por ello, el esfuerzo, la tenacidad y la perseverancia son los valores que persigue Yuzz. Y en un momento de crisis económica, todavía más. Lejos de echar para atrás a muchos jóvenes, momentos como el actual deben servir de incentivo.
«Las crisis significan también grandes oportunidades de negocio y de innovación. Si estudias a las grandes empresas tecnológicas del mundo, la mayoría se han creado en épocas de crisis como la actual», argumenta Fajula. «Hay menos competencia entre proyectos, el capital de riesgo está disponible... Y lo que faltan sólo son buenas ideas». Para Fajula, la iniciativa público-privada, como la que representa Yuzz, ha de ser ahora protagonista. Si no, seguiremos lamentando que nuestro talento siga dándose a la fuga./ Vía: La Razón