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lunes, septiembre 11, 2006

Las franquicias vuelan


La facturación de los negocios subió un 12% en el 2005 apoyada en el crecimiento del 10% en el número de enseñas.

El sistema de franquicias facturó el año pasado en España 17.909 millones de euros, lo que supone un incremento del 12% respecto del año anterior. Según un informe elaborado por la Asociación Española de Franquiciadores, la mejora se apoyó en el crecimiento del número de enseñas, que pasaron de 649 a 712. Este aumento del 10% es el mayor que se ha registrado en los últimos años, después del estancamiento sufrido en el ejercicio del 2004.
Del total de la facturación generada por este sistema en el 2005, el 70% correspondió a establecimientos franquiciados, mientras que el 30% restante procedió de establecimientos propios. Madrid y Cataluña volvieron a acaparar el grueso de la facturación, con un 68% de la cifra total entre las dos. El presidente de la AEF, Xavier Vallhonrat, achaca el importante aumento en el número de franquicias a que "cada vez más empresas se interesan por apoyar su expansión en esta fórmula".

JOVENES EMPRENDEDORES
La idea de la franquicia se basa precisamente en las posibilidades que encuentran las empresas ya consolidadas de extender su negocio sin correr mayores riesgos. En el otro lado del sistema se sitúan generalmente emprendedores jóvenes que necesitan la experiencia y el estímulo de los negocios ya hechos para abrirse paso en el mundo de la empresa. "Cuando empiezas de cero, te viene muy bien contar con una enseña que te apoye, te oriente en cómo enfocar el negocio y te ayude económicamente para poner en marcha una empresa que de otra forma requeriría una inversión mucho más grande", explica Luis González, un joven que acaba de montar una franquicia de Expofincas en Madrid.

DESEMBOLSO
Aunque el sistema admite variantes, lo más normal es que el franquiciado tenga que desembolsar una cantidad en concepto de canon de entrada a la matriz, que puede oscilar entre 18.000 y 50.000 euros. Luego tendrá que costear las obras en el local y todo su equipamiento, aunque las compañías suelen ofrecer la opción de adelantar el dinero a cambio de unas favorables condiciones de financiación.
La relación económica entre ambas partes se cierra con el royalti, que es el porcentaje que se lleva la franquiciadora sobre la facturación que haga el patrocinado. Esa comisión suele rondar el 10%, aunque para garantizarse los ingresos la enseña suele fijar unas cantidades mínimas muy variables. Las contrapartidas que recibe el franquiciado por ese esfuerzo económico se pueden resumir en dos: explotación de una imagen y asesoramiento para llevar el negocio.
En la mayoría de las ocasiones, la franquicia se preocupa de buscar el local, hacer estudios de mercado y resolver los problemas legales que se puedan plantear. También se suele reservar el derecho de realizar controles para preservar la imagen de calidad de la marca, e incluso la labor de control y formación del personal del negocio. Hay veces que una parte del royalti va destinado a costear las campañas de publicidad que pone en marcha la empresa.
Bajo estos parámetros, Vallhonrat recuerda que el despegue de este tipo de negocio ha permitido que suponga ya el 16,7% de la facturación que genera el comercio minorista en España. Y es que la cifra de establecimientos de empresas franquiciadoras creció el año pasado un 9%, al alcanzar los 48.302 locales. En cuanto al empleo, el sistema contó el año pasado con 201.977 trabajadores, lo que representa un apreciable aumento del 4,7%.
COMUNIDADES Madrid (con 228) y Cataluña (con 220) siguen siendo las comunidades autónomas que acaparan el mayor número de enseñas, seguidas a gran distancia por la Comunidad Valenciana (71) y Andalucía (52). El equilibrio entre Madrid y Cataluña se rompe, en cambio, cuando se entra en el reparto de la facturación, ya que la primera concentra el 38% de la misma (6.834 millones de euros) y la segunda apenas supera el 29%. Según Vallhonrat, la diferencia se debe a "la presencia en Madrid de un mayor número de grandes corporaciones", mientras que en Cataluña "las franquicias nacen y crecen a partir de empresas pequeñas y medianas, muchas de ellas familiares".