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domingo, diciembre 11, 2005

Los extranjeros con negocio propio se han multiplicado por seis


El abanico de nacionalidades que componen el mercado laboral granadino tiene poco que ver con el de hace diez años. Los regímenes general, agrario y del hogar han incorporado afiliados a la Seguridad Social de muy distinta procedencia pero ha sido el de los autónomos el que ha experimentado el cambio más profundo en los últimos años. En la actualidad, en la provincia trabajan por cuenta propia 2.018 inmigrantes, un 12,7 por ciento del total de extranjeros afiliados a la Seguridad Social que a principios de noviembre ascendían a 15.913. Esta repentina iniciativa empresarial de la inmigración ha cogido por sorpresa a los empresarios autóctonos, con especial incidencia en algunas actividades, como la del comercio.
La irrupción de los negocios textiles y de comestibles impulsados por asiáticos ha disparado la alarma entre el comercio tradicional; la multiplicación de restaurantes, locutorios y comercios artesanales de los magrebíes en algunas zonas de la capital también ha despertado suspicacias, al copar buena parte de los establecimientos asentados en barrios como el Albaicín. Desde la Federación Granadina de Comercio, que preside Enrique Oviedo, esta entrada en escena de los negocios regentados por extranjeros se observa como un factor amenazante para el pequeño comerciante de barrio.
Frente a la oferta de los comerciantes autóctonos que se mantienen compiten ahora nuevos negocios con unos costes laborales menores y horarios mucho más flexibles. "Sólo pedimos que la Inspección haga su trabajo y exija a estas personas todos los permisos que les autorizan a tener abiertos esos establecimientos", explica Oviedo.
En los últimos siete años, la afiliación de trabajadores extranjeros a la Seguridad Social en Granada casi se ha multiplicado por ocho. El ritmo de crecimiento de los que se han instalado en la provincia por cuenta propia ha sido, aunque algo más pausado, también muy intenso. Si en 1998 los emprendedores se cifraban en 336, en la actualidad superan los 2.000, seis veces más.
De los inmigrantes que han optado por el autoempleo en Granada, 1.192 proceden de países que están fuera del Espacio Económico Europeo. La tasa de autoempleo de la población extranjera es muy similar a la de la autóctona, una circunstancia peculiar si se consideran las importantes dificultades para acceder a las vías de financiación tradicionales y la adaptación a la normativa en materia de empleo y actividades económicas. Según un estudio del Centro Andaluz de Emprendedores de 2003, Granada ocupa un puesto destacado entre las provincias con mayor tasa de autoempleo de extranjeros al reunir todas las condiciones para su fomento: es una zona fronteriza, tiene mucho turismo y acoge una importante colonia flotante de estudiantes.
Un informe de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP) señala que, aunque los países de procedencia de los inmigrantes que optan por el autoempleo son variados, destacan los latinos y entre ellos los argentinos, y los del Este de Europa, África Subsahariana y Pakistán. En general se trata de personas de entre 25 y 35 años, con un nivel de estudio básico y sin formación previa en gestión empresarial. El estudio, elaborado a partir de la experiencia de los servicios de empleo municipales, señala que la tipología de negocio más habitual son los locutorios, restaurantes de comida autóctona y comercios.
La presencia de negocios regentados por extranjeros está también contribuyendo a la transformación del pequeño establecimiento comercial. Tiendas que se encontraban regentadas por personas autóctonas de avanzada edad, con unos márgenes de beneficio muy limitados, han saludado la llegada de los inversores extranjeros. "Ofrecen cantidades astronómicas por los mejores locales del centro y de cada barrio y los propietarios acaban vendiendo", reconoce el presidente de los comerciantes granadinos. La necesidad de los inmigrantes de emprender para superar las dificultades de integración en el mercado de trabajo o conseguir una movilidad social ascendente que les aproxime a la situación laboral de su país de origen o, al menos, más acorde con su formación, es en cualquier caso la raíz de este espíritu emprendedor.

Vía: Granada Hoy.;blogalaxia,tag: